Altiplano

Rionegro recupera el color de su historia

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Rionegro recupera el color de su historia

Un total de 23 manzanas y dos calles del Centro Histórico de Rionegro se están vistiendo de un nuevo color. Desde diciembre del 2018, gracias al proyecto de Revitalización, con apropiación ciudadana, del Centro Histórico de Rionegro, la Administración Municipal, en alianza con la Fundación Pintuco, viene desarrollando el programa Rionegro, el color de nuestra historia, una estrategia que busca adelantar obras de mejoramiento físico de fachadas, laterales y culatas de viviendas y locales comerciales a través de la aplicación de pintura e instalación de ornamentos con mano de obra y equipos especializados.

El área reservada para esta intervención, estimada en 7.100 millones de pesos, es la comprendida entre la calle 52 y la carrera 46, la calle 47 y la carrera 52, y las calles de la Convención y Belchite, mismas que recuperarán sus nombres tradicionales con placas en piedra bogotana; allí, en 80.000 metros cuadrados, 980 predios (viviendas, oficinas públicas, museos, instituciones educativas y establecimientos de comercio) parecen recobrar el verdadero color de su historia.

Más allá de la intervención física de los inmuebles, Rionegro, el color de nuestra historia, está atravesado por un componente social y artístico al que los artistas de la ciudad se han vinculado a través de la creación de once murales que cuentan la historia y la tradición de la Ciudad Santiago de Arma. Y lo han hecho, claro está, soportados en el diálogo constante que han sostenido con los habitantes del Centro Histórico para conocer y plasmar los imaginarios que estos tienen sobre el lugar que habitan.

Sin duda alguna, esta estrategia de revitalización visual dividida en cuatro componentes (social, técnico, artístico y arquitectónico) ha vendido a redundar en sentimientos de orgullo y pertenencia que contribuyen a la adecuada apropiación y preservación de uno de los 44 centros históricos de Colombia declarados como Bien de Interés Cultural Nacional, en este caso, en 1963, por reunir referentes arquitectónicos como La Concatedral de San Nicolás el Magno, la Plaza de la Libertad, el Puente Mejía, la Casa de la Maestranza, la Casa de la Convención, el Palacio de la Cultura, entre otros.

Se espera que con la intensa dedicación de los 80 arquitectos, comunicadores, sociólogos y artistas encargados de hablar, escuchar, entender y comunicar los propósitos del proyecto para que este espacio tenga un significado diferente, la intervención sea concluida en diciembre de este año. Por lo pronto, el 40% del plan de trabajo que falta por ejecutar corresponde a la intervención de culatas y laterales que serán pintados de blanco para amortiguar la contaminación visual que produce el color del ladrillo.

Rionegro, el color de nuestra historia, incluye además el diseño de cuatro paletas de colores que, tras un arduo proceso de investigación histórica, fueron diseñadas por expertos para conocer los colores que tradicionalmente han engalanado las calles del centro de Rionegro. Por esta razón, algunos bienes inmuebles significativos tienen a la vista de los ciudadanos una escala estratigráficas que muestra las sucesivas mudas del color en las fachadas.

Las paletas fueron nombradas así:

(1) Alma de Libertad: época de la independencia y acontecimientos del siglo XIX.

(2) Tradición y Cultura: primera fundación del poblado y tradición religiosa de Rionegro.

(3) Pioneros: innovación, producción de insumos, sector financiero e industria del calzado.

(4) Sol Naciente: una mirada hacia el futuro, el oriente, el paisaje, la esperanza.

En suma, este proyecto de la Alcaldía de Rionegro y la Fundación Pintuco busca transformar el imaginario social y promover el sentido de pertenencia del Centro Histórico, visibilizar por medio del color los procesos sociales que lideran las comunidades y estimular la convivencia armónica por medio de la participación conjunta en el embellecimiento de los espacios.

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